La empresaria que llega a MLI
no viene a construir más.

Viene porque ya construyó.


Y reconoce con la claridad que da
haber llegado hasta aquí

que su posición
no deberían depender

de que ella siga ejecutando.


Viene a gobernar
el poder real que ya tiene.

Viene a dejar de sostenerlo todo.

MLI no la recibe en su camino hacia el éxito.

La recibe cuando ya está en él.